
De hecho, no exactamente sobre Barcelona sino sobre la sierra de Collserola, el pulmón verde de la ciudad. Cuando llega el otoño las aves migratorias del norte y centro de Europa se desplazan hasta las zonas cálidas del sur para pasar el invierno. La sierra de Collserola se encuentra en la ruta conocida como VIA LITORAL DE EMIGRACIÓN. Desde hace 20 años, desde el Turó de Magarola, un observatorio privilegiado, se realiza el seguimiento y control de las miles de rapaces que pasan durante los meses de Septiembre y Octubre. Todas las mañanas, desde el 13 de septiembre al 12 de Octubre, el pequeño observatorio está abierto a los visitantes que quieran gozar del espéctaculo. Es básico llevar prismáticos y allí encontraremos a ornitólogos del parque que nos ayudarán a identificar a todas las aves. Toda la información puede encontrarse en la web del parque http://www.parccollserola.net/




El sábado 13 de septiembre amaneció radiante en Barcelona y subí al Turó de Magarola. Soy un enamorado de las rapaces (ver mi foto en Túnez) y es una manera estupenda de pasar una soleada mañana. Es muy difícil hacer buenas fotos de las aves, porque aunque visibles con los prismáticos, no pasan cerca; hay que tener en cuenta que desde el observatorio vemos hasta el puerto de Barcelona, por un lado, y hasta Sant Llorenç de Munt y Montserrat por el otro. Tuve suerte. Vi un montón de halcones abejeros, azores, cernícalos y hasta una espectacular batalla aérea entre un aguilucho lagunero y un gavilán, mucho más pequeño, justo encima de nosotros. Parecía un combate de la Segunda Guerra Mundial entre un caza y un bombardero.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada