Hace unos meses, recibí un e-mail de María Rosa Vila, la editora gráfica de la revista DESCOBRIR CATALUNYA, pidiéndome unas fotos de edificios modernistas de Terrassa para publicarlas el número de agosto.


Este hecho me hizo volver a reflexionar, por enésima vez, de la importancia capital que tiene el archivo para un fotógrafo free-lance. Cuando yo empezaba, una frase de Manuel López, el director de la REVISTA FOTO, me impactó profundamente. Decía “El archivo es el seguro de jubilación del fotógrafo”. A partir de dicho momento cuidé muchísimo mi archivo, y hoy en día constituye una parte importante de mi facturación anual; archivo del que me ocupo en persona y que también comercializo a través de dos agencias.
El fotógrafo puede disponer de sus imágenes, ya que es el dueño de ellas y sólo vende el derecho de reproducción. El principal impulsor, de hecho el inventor del copyright, fue Robert Capa, como explico en el artículo publicado en EL PERIÓDICO “Capa, el cierre del círculo”.
My buen amigo, el fotógrafo norteamericano Jeff Sedlik, que fue presidente de los Fotógrafos Publicitarios de América, y ahora presidente de Plus Coalition, lo remarca en la entrevista concedida a Rangefinder Magazine . "Los fotógrafos retienen el copyright y cobran de sus clientes el derecho a reproducir las imágenes".
Pués bien, negros nubarrones se ciernen sobre este derecho. Potentes grupos editoriales pretenden, tras publicar las fotos y reportajes, quedarse con los derechos para utilizarlas todas las veces que quieran en sus diferentes publicaciones y soportes, sin volver a pagar por ello.
Pués bien, negros nubarrones se ciernen sobre este derecho. Potentes grupos editoriales pretenden, tras publicar las fotos y reportajes, quedarse con los derechos para utilizarlas todas las veces que quieran en sus diferentes publicaciones y soportes, sin volver a pagar por ello.
Un caso reciente con el que nos hemos encontrado numerosos fotógrafos y periodistas ha sido en la revista RUTAS DEL MUNDO. Esta revista de viajes ,propiedad de HYMSA, fue aborbida por EDICIONES MC. Dicha editorial tiene una setentena de publicaciones y este es el contrato que obliga a firmar a todos sus colaboradores:
Texto que tiene que aparecer en sus facturas:
Importe de las creaciones referenciadas más abajo para su edición, distribución, reproducción, comunicación en versión digital, traducción, publicación y reedición, por sí o por terceros, en cualquier medio nacional o extranjero. Asumiendo cualquier tipo de responsabilidad incluida aquella por cesión de la propiedad intelectual de un tercero frente a su publicación por/en cualquiera de los medios mencionados anteriormente.
Y apostilla:
Las presentes condiciones serán tambien de aplicación a todas las creaciones entregadas con anterioridad a la fecha de suscripción del presente documento.
Importe de las creaciones referenciadas más abajo para su edición, distribución, reproducción, comunicación en versión digital, traducción, publicación y reedición, por sí o por terceros, en cualquier medio nacional o extranjero. Asumiendo cualquier tipo de responsabilidad incluida aquella por cesión de la propiedad intelectual de un tercero frente a su publicación por/en cualquiera de los medios mencionados anteriormente.
Las presentes condiciones serán tambien de aplicación a todas las creaciones entregadas con anterioridad a la fecha de suscripción del presente documento.
¡Es fantástico! MC se reserva el derecho de publicar, todas las veces que quiera, en sus revistas y plataformas digitales, reportajes y fotos por los que el precio pagado no llega, o llega por los pelos, a las Tarifas Mínimas recomendadas por EL COL.LEGI DE PERIODISTES DE CATALUNYA, tarifas que aplica tambien la UPIFC (Unió de Professionals de l'Imatge i la Fotografia de Catalunya).
¡Robert Capa se removería en su tumba!
Me gusta tu blog. Interesante lo del archivo!
ResponderSuprimirPor cierto, a mi también me han hecho firmar algún contrato de este tipo, en ABC, por ejemplo. Y ahora ando batallando con otra revista corporativa por temas similares. Carajo!
Gracias.Hay más casos y el problema es que la tendencia va por ahí.La única arma que tenemos los fotógrafos es unirnos y protestar cada vez que quieran hacernos firmar estas cláusulas.
ResponderSuprimirPués si que está jodida la situación en el mundo profesional
ResponderSuprimirAdemás del tema económico y de copyright, la cláusula de MC incurre en un error jurídico que también está apareciendo en las cláusulas de las bases de la mayoría de concursos fotográficos españoles. El responsable único de lo que aparece publicado en una revista o en cualquier otra publicación es el editor de la publicación, en ningún caso el fotógrafo. Este problema se da sobre todo en aquellas fotografías en las que, en función de su uso, puede necesitarse o no el permiso por escrito de los sujetos que aparecen en la misma (model o property releases). Si la fotografía siempre requiere permiso, el tema es más simple, debemos obtener el permiso.
ResponderSuprimirPor ejemplo, si en un momento determinado la editorial MC utiliza alguna de las fotografias ya publicadas y sujetas a esa cláusula con fines publicitarios y no existe autorización escrita por parte de los posibles sujetos que aparecen en la misma, no puede exigir al fotografo ninguna responsabilidad. Es decir, el fotógrafo nunca puede ser responsable de actos futuros de una editorial. Por tanto, en el contrato de cesión de la fotografía debería desaparecer la frase de responsabilización al fotógrafo. Es responsabilidad de la editorial el asegurar de que dispone de todos los permisos (model o property releases) por escrito necesarios para publicar la fotografia en función de su uso cada vez que la publica. Sólo puede responsabilizar al fotógrafo cuando éste le mienta afirmando que dispone de un permiso y no sea cierto.
En los EEUU hace tiempo que quedó clara esta responsabilidad por parte del que publica y por parte del que hace la fotografia.
Gracias Joan Marc, me parecen unas puntualizaciones muy interesantes y que nos dejan un poco más tranquilos.
ResponderSuprimirhola, como abogado especializado en copyright (y enamorado de la fotografía, que por eso estoy aqui) quisiera comentar lo que dice joan marc:
ResponderSuprimir"El responsable único de lo que aparece publicado en una revista o en cualquier otra publicación es el editor de la publicación, en ningún caso el fotógrafo"
Jurídicamente no es correcto desde el punto de vista de los dos derechos que pueden confluir en una fotografía:
- el derecho de propiedad intelectual: si el fotógrafo "toma elementos sustanciales de otra fotografía", en definitiva, la plagia, es él el responsable de la infracción (aparte del editor).
- el derecho de imagen: las intromisiones al derecho de imagen se producen por la CAPTACIÓN, reproducción y distribución de la imagen de una persona sin su autorización. Si el fotógrafo toma una foto de alguien sin su autorización ya puede estar infringiendo el derecho de imagen.
es un tema que puede dar mucho de si...
saludos,
enric enrich
www.copyrait.com
...depende que contratos, pues que los firme su abuelita! Simplemente no se ha de trabajar para esta gente ni con esta gente! Antes morirse de risa!
ResponderSuprimirEnric, ya me lo comentastes en Palafrugell pero muchas gracias por tu puntualización, sobre todo por parte de alguien especialista en este complejo y espinoso tema como eres tú.
ResponderSuprimirApasionante tema. Una pregunta que me corroe: ¿cómo se demuestra la propiedad intelectual -autoría- de las nuevas imágenes generadas por las cámaras digitales? ¿a través del RAW? ¿es manipulable?. Muchas gracias y perdón por el trío de cuestiones.
ResponderSuprimirPor el Raw, Tomás. En concursos que ha habido dudas se le ha pedido al consultante. Mírate el post '¿Una imagen manipulada en Photoshop ganadora del premio Luis Valtueña de Fotografía Humanitaria?'
ResponderSuprimirLo encontrarás arriba en la columna derecha del blog en los 5 artículos más vistos.
Muchas gracias, Paco. Me lo miro. Ya me temía yo que los tiros (disparos) iban por ahí. De todos modos, se ha perdido el encanto de poseer un negativo, diapositiva o placa guardado como un tesoro. Dentro de 50 años, pocos sabrán de qué iba.
ResponderSuprimir